domingo, 17 de enero de 2010

¿CON QUÉ EMPEZAR EL 2010?

Propongo empezar este 2010 con una aseveración (qué mejor): no puedes dejar de leer la novela El hombre que amaba a los perros de Leonardo Padura. El escritor y periodista cubano, reconocido internacionalmente por sus novelas policiacas cuyo detective, Mario Conde, “… no era duro, ni especialmente sagaz, ni siquiera un modelo de conducta…”, pero, eso sí, es un tipo entrañable, publica ahora una novela histórica que estremece. Desde el título te cuestionas: ¿cómo son los hombres que aman a los perros? ¿Hay alguna característica especial que los defina? Y, osada de mí, encontré demasiado rápido las respuestas basándome en los decires populares de siempre: un hombre que ama a los perros es un hombre bueno por naturaleza, transparente, directo. Después de leer la novela, ya pensaría dos veces antes de contestar a mis preguntas. El asunto puede ser más complejo de lo que uno se imagina.

La novela de Padura nos introduce en la vida de (no uno) sino tres hombres que amaban a los perros y le deja la tarea al lector de juzgar sobre la naturaleza y condición humanas de esta trilogía de protagonistas.

Bien escrito y mejor armado, el documento nos refiere a la vida en el exilio de Lev Davídovich Bronshtein, conocido como León Trotsky, cerebro y líder, junto con Lenin, de la Revolución Rusa, y a la de su asesino, el comunista español Ramón Mercader. Ambas historias se mezclan, por razones azarosas, con la de un cubano escritor que, por razones de la vida en Cuba, atiende una clínica veterinaria. Rusia, Turquía, Francia, Noruega, España, Cuba y México son los escenarios geográficos de esta novela histórica, y los años 1929 a los noventas, el escenario del tiempo. Padura, apoyado en una fina investigación, nos lleva de la mano por la Rusia de Stalin, por la Guerra Civil española, por el Nazismo y el Fascismo, por la vida en México de finales de los años treinta, por la Cuba de Fidel. Y logra, con gran maestría, ponernos en los zapatos de tres personajes que han hecho Historia, incluyendo al pueblo cubano. El tema del exilio, tan fuerte y doloroso, es el cuarto protagonista de esta historia novelada.

De verdad, no dejen de leerla y luego la comentamos.

Y por último, una recomendación fílmica para aquellos que tienen hijos mayores (bueno, y también para los que son hijos mayores): Están todos bien, con Robert De Niro. Seguro, no es la mejor película del año pero vale la pena ... quizá para tomar posiciones.

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