sábado, 9 de octubre de 2010

Mario Vargas Llosa

MARIO VARGAS LLOSA

Hoy, al igual que muchas otras personas alrededor del mundo, estoy bien y de buen humor; estoy de plácemes. Y no es para menos: le han otorgado el premio Nobel al escritor peruano Mario Vargas Llosa. Mario es mi amigo cercano del que sé muchas cosas: sobre su vida académica, sus amores, sus viajes, sus hijos. Lo conozco hace mucho tiempo y he visto como ha ido con los años llenándose de canas y arrugas a la vez que encuentro que su literatura es más madura y profunda. He hablado de él, he valorado sus posiciones políticas, me he fascinado de su incursión al teatro al lado de Aitana Sánchez-Gijón, he lamentado sus experiencias cinematográficas y he disfrutado sus merecidos premios. Lo curioso de esta cercanía es que nunca hemos coincidido más que en el espacio virtual, conectados a través de la electricidad de sus novelas. He leído casi todos sus libros, que siempre me han dejado alguna huella. Pero para qué sigo si Muñoz Molina, otro de mis amigos cercanos, lo ha dicho tan bien:
...me acordé del impacto de la primera lectura de "Cien años de soledad" (García Márquez, 1967), pero también comprendí que en mi formación había sido mucho menos decisiva que "La casa verde" (Vargas Llosa, 1965), y que mi idea de lo que es un novelista la había aprendido mucho más de Mario Vargas Llosa que de García Márquez. Mi percepción es probablemente equivocada, pero García Márquez tenía para mí algo de mago o hechicero que iba conjurando las historias como un antiguo narrador oral...A García Márquez lo rodeó desde muy pronto una leyenda, y como todas las figuras legendarias se instaló en una forma de lejanía muy parecida a la de los muy ricos o los muy poderosos, que siempre están algo distraídos cuando uno los ve de cerca, como pensando en otra cosa, como un poco en otra parte. García Márquez fue desde muy pronto, más que un escritor, un personaje de la literatura.... sus historias tenían una torrencialidad de invención inmediata que nos hacían identificar su voz con la de los magníficos narradores orales de su literatura...En Vargas Llosa lo que uno descubría era el tesón diario del trabajo de novelista. Una novela no procedía de una iluminación arrebatada, sino que era el resultado de una construcción cuidadosa y metódica, en la que el escritor actuaba al mismo tiempo como arquitecto y como albañil y cantero, con una perseverancia que tenía algo de dedicación artesanal y de arduo ejercicio de ascetismo. Por la misma época en la que yo leía y releía "La casa verde" y "Conversación en La Catedral" examinándolas por dentro para saber cómo estaban hechas... cayó en mis manos un ejemplar de "Cuadernos para el Diálogo" en el que venía un largo ensayo de Vargas Llosa dedicado a Flaubert y al proceso de escritura de Madame Bovary. Su efecto fue tan poderoso como el de los cuentos de Borges o los de Onetti, o como el de la primera lectura de Absalom, Absalom o Santuario. Recorté aquellas páginas de la revista y las leí no sé cuántas veces, subrayando casi cada frase con aprobación fervorosa. Lo que hacía Vargas Llosa en aquel ensayo que luego se convirtió en uno de sus mejores libros, "La orgía perpetua", era estudiar Madame Bovary desde el interior de la conciencia del novelista que la iba escribiendo...Uno escribe los libros y no puede saber el lugar que a veces llegan a ocupar en las vidas de otras personas. Las influencias van modelando el estilo, pero también afectan a veces el curso de la vida. Sentado cerca de Mario Vargas Llosa la otra tarde -él en un extremo de la mesa, yo en el otro, acompañando a Víctor García de la Concha- pensé con gratitud, y lo dije en voz alta, que sin el ejemplo de esos dos libros suyos probablemente yo no estaría allí.

4 comentarios:

  1. Rosita,
    Yo también estoy encantada. Creo que es un premio merecido desde hace varios años, siento como si lo hubiera recibido hasta yo!!!. Fue una noticia llena de esperanza y de luz para Latinoamérica, para el español (como él menciona). Sus libros me han acompañado por mi vida, incluso puedo recordar en que momento los estaba leyendo.
    Vamos a proponerle a Elsita que leamos el último libro, próximo a publicarse.
    Un beso
    Mónica

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  2. Estoy totalmente de acuerdo. A lo mejor también podríamos leer alguna otra novela anterior de él (o varias). Dos o tres sesiones dedicadas a vargas Llosa ¿Cómo lo verías?

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  3. Querida Rosita:
    Todos hemos celebrado este merecido premio.
    Oye... por lo que leo en el intercambio de comentarios sobre Vargas Llosa.. ¿estás en algún grupo de lectura junto con Elsita y Mónica?
    Besos, Ma. Elisa.

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  4. Pues sí, querida Ma. Elisa. Asisto a un taller de lectura que coordina Elsita Flores. Es cada quince días en el Club France. Me resulta muy interesante enriquecer mi apreciación de un libro con los comentarios de los otros asistentes. De hecho, algunos de los libros que comento en el blog son de los que analizamos en el taller. hace unos cuantos meses se hizo una pequeña celebración por los cien libros que ya se han leído en el taller. ¿te interesa?
    Un beso
    Rosita

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