En días pasados, dos amigos a quienes aprecio y cuyos certeros juicios valoro, me dieron opiniones encontradas sobre una misma novela. Uno me dijo: es una porquería, no la recomiendo. El otro, se dedicó a elogiarla. El libro en cuestión es el último de Jordi Soler (escritor mexicano, Veracruz 1963, hijo de exiliados españoles en México, afincado ahora en Barcelona); el título: La fiesta del oso.
Leí dos libros previos de este autor: Los rojos de ultramar y La última hora del último día y como el tema me interesaba -el exilio español- y estaban bien escritos, los disfruté. En esta ocasión, dudé si leer o no esta última entrega de Soler y en eso estaba cuando un tercer amigo me lo regaló acompañado de una advertencia: yo no lo he leído, ya me dirás si vale la pena. Dados los signos, consideré que no tenía otra opción más que darme a la tarea de leer el relato del tío Oriol, desaparecido durante la guerra civil española en los Pirineos. Y claro, cuando hay una desaparición en la familia es natural que con el tiempo se creen historias intrépidas alrededor del desaparecido para no asumir lo que, en este caso era lo más probable, la muerte de un ser querido. El autor convive con estas fantasias familiares (el tío convertido en un pianista excepcional, el tío feliz viviendo en Argentina, el tío, un héroe nacional) hasta que, de manera casual, se entera que el tío sobrevivió y había permanecido en aquellas montañas heladas. Y allí empieza una búsqueda de rastros y rostros cuyo eje principal tiene que ver con una de las frases del libro: Lo que puede hacerse contra el olvido es muy poco, pero es imperativo hacerlo. La historia de Oriol es desgarradora pero el verdadero drama lo vive el relator al confrontar sus fantasías y enfrentarse a la realidad. Se sabe que..., nos va diciendo Soler cada vez que hay una pista y con ello logra que el lector le crea. Bien escrita y, para mi gusto, más literaria que las dos anteriores.
Y para contrarrestar el regusto amargo que nos deja La fiesta del oso recomiendo leer Un Viñedo en la Toscana, el sueño de un amante del vino de Ferenc Máté (Hungría, 1945), un bestseller sobre los proyectos que se cumplen, sobre el valor de lo estético, sobre el buen comer y el buen beber, sobre la calidad de vida, la famila y los amigos. Relato sencillo y sin mayores pretensiones literarias.
Así, mientras uno recuerda a Oriol, herido y desahuciado, comiendo hierbas y agua del río helado, Ferenc (aunque su trabajo le costó) vive en una casa del siglo XII-Il Colombaio- que él mismo remodeló, bebe su propio vino Syrah, nombrado vino tinto del año 2007 y come prosciutto, cuello de oca estofado y cortado en rodajas, higo revuelto en tocino, ravioli al carciofo, lasagna con porcini, pollos criados en casa, ternera estofada con salchichas y setas, cerdo asado marinado con Brunello y acompañado de escalonias y, de sorpresa, tiramisú regado con champagne. Dos historias de vida totalmente opuestas que a lo mejor tienen un pequeño roce que las acerca: la condición humana frente a las circunstancias.
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No todos los ojos miran igual y menos cuando se trata de recomendar algo en literatura.
ResponderEliminarEl exilio, es un tema que tiene por una parte melancolia y esa obicuidad falsa no posible al humano que incomoda, "cuando estoy allí no soy de aquí y viceversa", pero es un tema que a mi me gusta,la eterna diaspora de los pueblos cada uno en su momento.
Es todo intenso en este "nouvelle movimiento de novela historica a la fuerza", muy a pesar de sus protagonistas, es una herida que necesita sangrar para curar y ¡Que buenos escritores e historias dá!.
La novela de Maré, promete entretenida. Pero... me asalta una duda El cambio climático y el vino? sólo es una reflexion, no debemos entrar en panico.
En efecto, Cósima, es la hija de Liszt y esposa de Wargner, buen coctail verdad?
Te hice caso, Hamlet y Lakmé insuperable.
Conoces la opera Rinaldo, de Handel, el aria nº 22, canta la protagonista Almirena, la versión que más me gusta es la Cecilia Bartoli, sería un buen fondo de música para las novelas que narran historias de libertad.
Esperando como siempre tu valiosa opinion, un beso Cósima
He observado dos errores, es Maté no Maré, y Wagner no Wargner, disculpa.
ResponderEliminarCósima
Cósima, pues sí que me has preocupado con lo del cambio climático y el vino. Me voy a apurar en la cata antes de que se descomponga el asunto.
ResponderEliminarBajé la ópera Rinaldo (no la conocía) pero no encontré la versión de Cecilia Bartoli. Tampoco supe cuál era el aria 22 porque están por la primera frase. ¿Tienes ese dato aunque sea para oirla con la rusa Ewa Podles? La voy a buscar en una tienda de discos pero quería escucharla hoy mismo para comentártela y para ver si me evocaba el mismo sentimiento que a tí.
Es el acto nº 2, escena 4ª aria 22:
ResponderEliminarLascia ch´io pianga mia cruda sorte.......
Intenta en youtube, FARINELLI-VENTI TURBINI-LASCIA CH´IO PIANGA.
En la pelicula de Farinelli, el castrati mas famoso del vaticano en una escena canta Lascia.. y la voz es de Cecilia Bartoli, para que puedas escuchar esta maravillosa aria de Rinaldo.
" DEJAME LLORAR POR MI SUERTE O DESTINO Y SUSPIRAR POR LA LIBERTAD, PERMITE QUE MI DOLOR LLENO DE COMPASION ROMPA ESTAS CADENAS O ANGUSTIAS " es mas o menos la traduccion.
No localizo la version de la rusa, creo que es muy buena voz. Esta aria tiene muchas versiones a mi la que mas me gusta es de la italiana Bartoli. Dime si lo encuentras, un beso CÓSIMA
Yo sólo he leído Los Rojos de Ultramar, de Jordi Soler y me gustó mucho. Aunque el tema es fuerte, hay mucho que nos hermana con esta historia y he de confesar que me gusta el tema del exilio, en particular ese aire de búsqueda incansable de Jordi Soler. Sin duda, tendré que buscar el tiempo para leer ahora La fiesta del oso.
ResponderEliminarEn cuanto a Un viñedo en la Toscana, decidí saltármelo y sólo me quedaré con tu opinión y la del resto de las chicas del taller. A mi no me apeteció leerlo y menos aún comprarlo, no es del tipo de libros que me atraen; aunque si hubiese leído antes tu reseña, tal vez lo hubiera dudado.
Me queda claro que tendré que aprender de ópera para estar a la altura y poder compartir contigo y con Cósima.
Saludos,
Alejandra
Cósima, !Ya lo encontré en youtube! La película la ví hace años y me gustó mucho pero ahora he disfrutado esa aria de manera diferente. La he oído varias veces y "se me han saltado las lágrimas"; creí que lloraba al imaginarme los exilios,la predestinación,la dependencia, el sojuzgamiento pero me dí cuenta que, sobre todo, me había emocionado el poder de la música y de la voz. Bellísima, gracias.
ResponderEliminarTe confieso, Alejandra, que a mí tampoco me gustan mucho esos libros pero al final me resultó interesante porque me hizo tener muchas ganas de estar en la Toscana y dicen que cuando deseas con muchas fuerzas algo, se te cumple.¿Por qué no probar? Te voy a prestar el libro y, quien quita, a lo mejor visitamos esas latitudes.
ResponderEliminarAh, por cierto, Alejandra, yo no soy ninguna experta en ópera pero tengo mis arias predilectas. Cósim@ me dió un buen tip: escucharlas en youtube y ya si te gustan las bajas o compras el disco. Te recomiendo que escuches el dueto de las flores de la ópera Lakmé y la que me recomendó Cósim@, Lascia ch´io pianga mia cruda sorte, de la ópera Rinaldo.
ResponderEliminarLuego nos comentas tu experiencia musico-vivencial
Un beso
Rosa
Rosita, eres demasiado generosa con los libros, a todos les encuentras algo positivo.
ResponderEliminarYo en particular, no llegué a la página 100 con el libro de los viñedos. Me parecía estar leyendo un "Manual para comprar tu viñedo en la Toscana" o alguna revista del corazon con la vida de los Rich & Famous.
En cambio, se me antojó el libro de Soler. El exilio casi siempre es interesante.
Laurapatricia
Pues sí, Laura, tienes razón. Ya en el taller endurecí un poco mi posición. Lo que es increíble es que el libro es un bestseller. Te extrañamos, tus comentarios siempre son inteligentes y enriquecedores.
ResponderEliminarRosita
Los comentarios del grupo fueron dirigidos mucho hacia la degradación que puede sufrir una persona obligada a luchar en una guerra que en muchas ocasiones ni siquiera està de acuerdo con su filosofía sino que es obligado a participar en ella. Este es un libro en que nos pinta como un hombre (quizá exagerado por los recuerdos de su familia) se destruye a sì mismo después de querer escapar del horro que ha vivido y poco a poco se va “animalizando” hasta convertirse en un monstruo del cual se burlan todos y pierde todo sentido de la realidad. La estructura del libro es interesante en cuanto a la forma de narrar en el principio y de plantear una incógnita que se mantiene siempre hasta las últimas páginas, que son verdaderamente desgarradoras. Es un libro que viene de acuerdo a lo que se ha trabajado para recuperar la “memoria histórica” que ha sido tan discutido.Elsa
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