Hay libros que merecen un reconocimiento especial. Fíjese usted si no: un libro de 437 páginas cuyo título es Anatomía de un instante, pues ¿qué tantas palabras, frases, párrafos han de decirse para describir un instante? Parecería, a simple juicio, una enconmienda fácil ésta de diseccionar aquello que ha sucedido en un santiamén, en un abrir y cerrar de ojos pero, claro, hay de instantes a instantes y el escritor español Javier Cercas ha escogido uno -el instante en que el teniente coronel Tejero (y compañía) irrumpe a balazos en la sesión del Congreso de Diputados en España el 23 de febrero de 1981- que resulta que tiene muchos cabos de donde jalar. Anatomia de un instante, nos previene Cercas, no es un libro histórico, aunque esté basado en documentos y en entrevistas, es una novela producto de una realidad que reclamaba ser contada a partir del análisis de sus actores. Así, el autor advierte sobre aquéllo que él piensa que pasó o qué se dijeron los personajes, dejando al lector la libertad de asumir o de disentir sobre lo expuesto.
Como quien fuera desenmarañando una madeja enredada, Javier Cercas (Gerona, 1966), a partir de una imagen memorable de las tres únicas personas que en el Congreso secuestrado no se echaron al piso y siguieron sentados en sus escaños cuando los golpistas les demandaban hacerlo (Adolfo Suárez, presidente del gobierno en funciones, el general Gutierrez Mellado, vicepresidente y Santiago Carrillo, presidente del partido comunista español, tres personajes de enorme trascendencia para la transición española), va hacia adelante y hacia atrás en las vidas políticas de cada uno de ellos, describe sus encuentros y desencuentros, exhibe a los golpistas -por separado y en conjunto-, toma posiciones para luego matizarlas frente a los hechos, cavila, debate, informa, especula y hace que el lector se estruje junto con él para explicarse los porqués, los cómos y los cuándos de aquel instante. Dice, refiriéndose a Suárez y a Carrillo: ...ninguno de los dos vivió un episodio más dramático que aquel tiroteo en el Congreso ni tomó una decisión más intrépida que la que ambos tomaron permaneciendo en sus escaños mientras las balas zumbaban a su alrededor en el hemiciclo.
De los golpistas, Armada, Miláns y Tejero, nos dice que ellos creyeron que habían urdido un golpe mientras que el propio día 23 descubrieron que en realidad habían armado tres golpes con tres diferentes propósitos; por eso fallaron y por eso España pudo seguir siendo una nación democrática. ¿Y el Rey? También él es protagonista de esta novela y Cercas lo escrutina y lo juzga: Juan Carlos de Borbón actuó de manera inteligente y logró que el golpe fortaleciera la democracia... y de paso también a la monarquía.
Y si el final del golpe militar del 23 de febrero de 1981 es conocido por todos, el final de la novela es inesperado y grandioso y merece la lectura de las más de cuatrocientas cuartillas.
Otra disección
Del director de cine y guionista Michael Hoffman (Nueva York, 1954), solo había visto dos películas: Un día inolvidable (1996) con Michelle Pfeiffer y George Cluny y El sueño de una noche de verano de William Shakespeare (2002), también protagonizada por la actriz Pfeiffer. Sin haberme maravillado ninguna de estas dos películas, tengo que decir que me hicieron pasar un rato agradable. Ahora Hoffman dirige a Helen Mirren (siempre tan reina), y al bien conocido actor inglés Christopher Plummer en los roles de Sofía (Andréievna Bers) y Lev Tolstói. El film está basado en la novela del poeta y crítico literario americano Jay Parini (1948- ) en la que relata el último año en la vida del famoso escritor ruso. Para mi gusto, esta película -que por cierto ha recibido todo tipo de críticas, buenas y malas- tiene muchos aciertos. El primero, son los actores que realizan una extraordinaria interpretación de la guerra y la paz doméstica que el matrimonio Tolstói protagonizaba cotidianamente, según documentos y relatos históricos. El otro acierto es dejar “correr” en paralelo una relación amorosa que comienza mientras la otra, la de los Tolstói, se extingue. Ésta otra historia de amor está interpretada pulcramente por James McAvoy (imposible olvidarlo por su actuación en Expiación o En el último rey de Escocia) que asume el papel de Valentín Bulgakov, el joven secretario de Tolstói que, además, es portador de una visión más equilibrada entre la posición del deber ser histórico del viejo filósofo y escritor y el ser local, íntimo, de Sofía, principal punto de desgaste de la casi cincuentenaria pareja . Y un tercer acierto lo constituye el balance que se logra en el desarrollo de la personalidad compleja del autor de Ana Karenina y el clima político y social que vive el personaje a solo siete años de uno de los sucesos de mayor impacto en el siglo XX: la revolución rusa. ¿Qué me deja esta novela? El interés por conocer con mayor detalle el entorno y la vida del gran Tolstói (y, por supuesto, también la de su mujer Sofía).
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Ese libro de Cercas no deja de parecerme tantito tramposo o, mejor, un trampantojos... Y esto lo digo porque no estoy de acuerdo con los que afirman que novela es todo libro que lleva debajo del título la palabra "novela"... Es un magnífico reportaje y cualquier americano del "nuevo periodismo" de los setentas del siglo XX lo habría firmado con gusto... ¿Todas esas notas y referencias no avalan, no están diciendo que se trata de una investigación? En cuaquier caso, me gustó... Pocos libros recientes se permiten, con ese tono de "verité", un ajuste de cuentas con la realidad de la historia reciente española...
ResponderEliminarMML